“EDE desata a la fiera en Madrid: cuando la ternura también muerde”
26 de enero de 2026El próximo 7 de febrero, Madrid se pone feroz y delicada a la vez: Ede toma el escenario del Auditorio de Colmenar Viejo con su esperadísimo concierto de presentación de FIERALINDA, su nuevo álbum/manifesto vital que está siendo el tema de conversación de toda la escena musical alternativa
Si todavía no has escuchado FIERALINDA, agárrate: estamos ante una obra que no parece un disco al uso, sino un “acto de presencia” en mayúsculas. Más que canciones, son confesiones, texturas, ritmos que se sienten como pequeños latigazos emocionales o abrazos inesperados. El lanzamiento –un diptych dividido entre lo duro (Fiera) y lo tierno (Linda)– funciona como un mapa del alma que late entre lo bruto y lo bello, sin pedir permiso ni pedir perdón.
La esencia de FIERALINDA es rebelión: contra la música que se consume rápido, contra la pantalla que nos separa de nuestros cuerpos, contra la idea de que un concierto tiene que ser solo luces y ruido. Ede convierte cada tema en una escena, un pedazo de teatro musical donde su voz se desarma y se reconstruye. Este disco se grabó, según ella misma cuenta, pensando primero en el cuerpo y luego en el sonido, rodeada de naturaleza y espacios reales que empaparon cada nota.
Temas como “Mamá, me he cansado”, “La vereda” o “Mirlo pardo” demuestran que Ede ha afinado su escritura hasta hacerla punzante e íntima a la vez: hay verdad incluso en los silencios, y frases que se te quedan pegadas como canciones que no sabías que necesitabas hasta ahora.
Así que prepárate para esa noche en Madrid porque más que un concierto, vas a vivir un ritual. Nada de entretenimiento de usar y tirar: aquí se viene a sentir, a moverse, a existir sin excusas durante un buen rato. Se espera una puesta en escena que no se limita a soltar temas uno detrás de otro, sino a construir un espacio donde la interpretación física, la cercanía y la experimentación se entrelazan.
Si tienes entrada, ve con la piel despierta y la curiosidad a tope porque Ede no viene a complacer: viene a sacudir, a tocar fibras que no sabías que estaban ahí. Y si te pilla desprevenido, prepárate: esa noche la música se siente con el corazón, con los pies y con todo lo que llevamos dentro.



