Leo Rizzi habla sobre la industria musical: “El arte sigue igual, sigue intacto”
21 de junio de 2026Leo Rizzi habla sobre la industria musical en una entrevista en la que repasa el momento personal y artístico que atraviesa tras el lanzamiento de La belleza de las flores. El cantante aborda temas como la madurez, la presión del éxito, la necesidad de expresarse sin filtros y el rumbo que está tomando una industria que, según él, avanza a ritmos cada vez más difíciles de sostener.
Un nuevo comienzo tras La belleza de las flores
Para Rizzi, su nuevo álbum representa un cambio importante respecto a sus trabajos anteriores. El artista asegura sentirse más cómodo con su propuesta y considera que ha alcanzado una mayor madurez tanto a nivel compositivo como en el mensaje que quiere transmitir.
Durante la conversación explica que el disco nace de la necesidad de hablar con más claridad sobre aquello que realmente le importa, dejando atrás ciertos miedos relacionados con la percepción ajena. Además, reconoce que se encuentra en una etapa de «renacimiento», una especie de nueva era personal en la que busca redefinir las bases de lo que quiere ser como artista.
La influencia de la filosofía y la búsqueda de lo sagrado
Uno de los conceptos que atraviesa el álbum es la idea de encontrar belleza en medio del caos. Rizzi revela que parte de esa reflexión surge de la lectura del filósofo surcoreano Byung-Chul Han, cuyas ideas sobre la sociedad contemporánea le han servido como inspiración.
Según explica, con este trabajo ha querido reivindicar la importancia del proceso creativo, del arte en sí mismo y de aquello que considera sagrado, alejándose de una visión puramente productiva o utilitaria de la creación artística.
El impacto de Amapolas y la presión del éxito
La entrevista también deja espacio para mirar atrás. Al hablar de Amapolas, la canción que impulsó su carrera a nivel internacional, Rizzi reconoce que supuso una libertad enorme para su trayectoria. Gracias a aquel éxito pudo dedicarse profesionalmente a la música y abrir un abanico de oportunidades que antes no existían.
Sin embargo, también admite que el éxito trae consigo expectativas y presión. Una realidad que, asegura, forma parte del camino de cualquier artista y que ha aprendido a gestionar con el paso del tiempo.
Leo Rizzi habla sobre la industria musical sin miedo y sin autocensura
Otro de los aspectos más destacados de la conversación es la relación entre la música y la honestidad. Rizzi explica que siempre le ha resultado sencillo expresar emociones a través de melodías y dinámicas musicales, pero reconoce que abrirse completamente en las letras le ha costado más trabajo.
Por eso considera este nuevo álbum una declaración de intenciones. En sus palabras, ha querido permitirse hablar de forma más directa sobre aquello que piensa y siente, defendiendo que los artistas también tienen una responsabilidad a la hora de comunicar aquello que les importa.
“La industria está cogiendo ritmos antihumanos”
Uno de los momentos más comentados de la entrevista llega cuando reflexiona sobre el estado actual del sector musical. Rizzi diferencia claramente entre la industria y el arte, asegurando que son dos realidades distintas.
Para el cantante, la industria está avanzando hacia dinámicas cada vez más aceleradas y alejadas de los ritmos naturales de las personas. Sin embargo, sostiene que el arte continúa existiendo al margen de esa velocidad, especialmente en los espacios más ligados a los autores y a la creación independiente.
De hecho, considera importante que los artistas se posicionen frente a determinadas tendencias y reivindiquen una manera más humana de entender la música y los procesos creativos.
Menos miedo y más sentido
En la recta final de la entrevista, Leo Rizzi reconoce que hoy tiene menos miedos que cuando comenzó su carrera. Aunque la experiencia le ha mostrado dificultades que antes no veía, asegura que muchas inseguridades desaparecen cuando uno entiende que lo verdaderamente importante son las canciones y el significado que dejan en quienes las escuchan.
Preguntado por cómo le gustaría ser recordado, el artista evita hablar de éxito o reconocimiento y afirma que le gustaría que su aportación sirviera, de alguna manera, para construir un mundo mejor y aportar algo positivo al bien común.

