Un nombre propio, 15 temas y cero filtros: MARQUITOS despega con Alma de Cántaro
22 de marzo de 2026Hay artistas que cambian de etapa… y luego está marquitos, que directamente se quita la máscara y te mira a los ojos
“Alma de Cántaro” no es solo un disco nuevo: es ese momento en el que alguien decide dejar de jugar a ser interesante para ser, simplemente, honesto. Y eso, curiosamente, es mucho más peligroso.
El madrileño firma aquí un álbum de 15 temas que entra fácil —pop alternativo, electrónica fina, algo de músculo británico— pero que, si te descuidas, te deja pensando más de la cuenta. No va de sonar bonito (que también), va de contar cosas que escuecen un poco: miedo, cambio, identidad, esa sensación de estar rehaciéndote mientras el mundo sigue girando como si nada.
Y en mitad de todo ese viaje emocional aparece J Balvin como quien no quiere la cosa en “Orcasitas”. Podría haber sido el típico featuring de “mira mamá con quién salgo”, pero aquí hay historia detrás: conexión real, estudio en Medellín, química de la que no se fuerza. Resultado: un tema que no parece prestado, sino compartido.

Lo interesante es que marquitos no se esconde detrás de ese golpe mediático. Al contrario, el disco se siente como una reivindicación: no soy solo el que produce para otros, soy el que tiene algo que decir. Y lo dice bien rodeado —productores, arreglistas, peña con criterio— pero con una dirección clara: todo gira alrededor de su cabeza y sus movidas.
El sonido acompaña: hay electrónica, sí, pero también hay textura, calidez, detalles que hacen que no todo suene a plugin y preset. Se nota que aquí hay intención, no solo estética. Y eso, hoy en día, se agradece más que el WiFi gratis.
¿Conclusión? “Alma de Cántaro” no es un debut con nombre nuevo, es una especie de carta de presentación sin filtros. De las que o conectas o te apartas, pero no te dejan indiferente.
Y ojo, porque esto no se queda en auriculares: el 8 de abril aterriza en Madrid con este nuevo imaginario bajo el brazo. Ahí es donde se verá si todo este discurso aguanta el sudor, las luces y el público de cerca. Tiene pinta de que sí. Y si no… al menos no será por falta de verdad.
Compra tus entradas aquí para comprobarlo por ti misme.
Porque marquitos podrá cambiar de nombre, de etapa o de sonido… pero ha decidido algo mucho más complicado: no volver a esconderse.



