Un escenario pequeño, canciones gigantes: Pablo Alborán brilla en LOS40 Básico

Un escenario pequeño, canciones gigantes: Pablo Alborán brilla en LOS40 Básico

26 de mayo de 2026 Desactivado Por Diana Nalbaru

Anoche, el icónico Teatro Eslava volvió a convertirse en uno de esos escenarios donde la música se siente mucho más cerca. En el marco de una nueva edición de LOS40 Básico, Pablo Alborán ofreció un concierto íntimo y exclusivo ante un reducido grupo de fans, en una cita que sirvió como antesala perfecta a sus esperados conciertos del 21 y 22 de mayo en el Movistar Arena.

El artista malagueño presentó en directo los temas de Km0, su nuevo trabajo discográfico, combinándolos con algunos de los himnos más reconocibles de su carrera en un formato mucho más cercano y emocional de lo habitual. Una noche pensada para escuchar, sentir y conectar.

Durante la velada, conducida por Tony Aguilar, Alborán habló sobre sus inicios, la evolución de la industria musical y la importancia de seguir apostando por la autenticidad en un momento marcado por la irrupción de la inteligencia artificial. “Cada vez es más importante buscar el lado más humano”, reflexionó el cantante sobre el escenario.

Uno de los momentos más especiales de la noche llegó con la aparición sorpresa de Blanca Suárez y Abril Zamora, compañeras del artista en la serie Respira. Ambas dedicaron unas emotivas palabras al cantante, destacando especialmente su sensibilidad, cercanía y calidad humana tanto dentro como fuera del rodaje.

Visiblemente emocionado, Pablo Alborán agradeció el cariño recibido en una noche marcada por la complicidad y la cercanía. Y después de la charla, llegó lo importante: la música.

El concierto arrancó con fuerza con Clickbait y Tabú, mostrando desde el inicio esa dualidad que tan bien maneja el artista entre intensidad y emoción. A partir de ahí, el repertorio fue alternando novedades de Km0 con clásicos ya imprescindibles como Quién, Tanto, No vaya a ser, Pasos de cero o Saturno, todos ellos coreados prácticamente de principio a fin por una sala completamente entregada.

También hubo espacio para canciones más íntimas y personales como Mis 36 o Planta 7, antes de cerrar la noche con temas inéditos y algunas de las nuevas canciones que formarán parte de esta nueva etapa musical.

Lejos de los grandes formatos y las producciones masivas, el concierto de anoche en Joy Eslava confirmó algo que Pablo Alborán sigue demostrando año tras año: no necesita artificios para llenar un escenario. Le basta una canción, una historia y esa capacidad casi única de conectar con el público desde un lugar completamente honesto.