Más de 2800 personas corean a Natalia Lacunza en Madrid y Salamanca

Más de 2800 personas corean a Natalia Lacunza en Madrid y Salamanca

24 de febrero de 2026 Desactivado Por Sandra Muñoz

Natalia Lacunza volvió a demostrar su conexión con el público con dos conciertos consecutivos en Madrid y Salamanca que reunieron a más de 2.800 asistentes entre ambas citas. Dos noches cargadas de emoción, complicidad y momentos especiales que confirmaron el momento artístico que atraviesa la cantante navarra y la fidelidad de su comunidad de seguidores.

Ambos shows arrancaron con SABES QUÉ???, una de las canciones más coreadas de su repertorio. Desde los primeros segundos, el público se volcó con el famoso grito de “ENE A TA LIA”, convertido ya en un sello identitario del tema y en uno de los momentos más celebrados y disfrutones de sus conciertos.

Un recorrido por el universo sonoro de Natalia Lacunza

A lo largo de un setlist de 28 canciones, la pamplonica ofreció un recorrido completo por su discografía, combinando temas recientes de su último álbum «N2STAL5IA» con canciones ya imprescindibles de su carrera. El concierto avanzó entre cortes como CANCIONES SOBRE NADA, Te Enamoraste, Tiene Que Ser Para Mí o Lo de Antes, y siguió creciendo en intensidad con Mal de 2, UnDosTres, Rápido o Mi Sitio.

La artista también sorprendió con una versión de El Muchacho de los Ojos Tristes de Jeanette, aportando un toque íntimo y nostálgico al show, antes de encadenar temas como Todo Lamento, Apego Feroz, Un Castigo o Faber Castell. El tramo final del concierto mantuvo la energía en lo más alto con NOKIA, Todo Va a Cambiar, SIMELLAMA y PLASTILINA, cerrando la noche con un clima de celebración compartida con el público.

Momentos únicos en cada ciudad

Cada concierto tuvo instantes irrepetibles que marcaron la experiencia de los asistentes. En Salamanca, Natalia protagonizó uno de los momentos más íntimos de la gira al interpretar una parte de nana triste a capella y sin micrófono, dejando al recinto en absoluto silencio y evidenciando la potencia emocional de su voz sin artificios.

En Madrid, el show se llenó de colaboraciones y complicidad sobre el escenario. Durante Baby Jose, salieron L’Haine y Diego 900 para interpretar el tema junto a ella, generando uno de los picos de euforia de la noche. Además, en PREFIERO, Natalia invitó a varias amigas a subir al escenario para bailar con ella, en un gesto espontáneo y cercano que reforzó la sensación de intimidad y celebración colectiva que caracteriza sus directos.

Un directo cercano, emotivo y generacional

Más allá del repertorio, los conciertos de Madrid y Salamanca confirmaron la identidad artística de Natalia Lacunza sobre el escenario: una propuesta que combina vulnerabilidad, energía pop y una conexión muy directa con su público. La artista alternó momentos de introspección con otros de baile y celebración, construyendo un relato emocional que va de la nostalgia al desahogo, y de la intimidad a la euforia compartida.

Con más de 2.800 personas reunidas entre ambas ciudades, Natalia Lacunza reafirma su capacidad para movilizar a su comunidad y transformar cada concierto en un espacio de complicidad generacional, donde las canciones funcionan como un lenguaje común entre artista y público.