Violeta Hódar cierra su primera gira ante un Teatro Price lleno
26 de enero de 2026Expectación. Y después gritos de euforia y felicidad. La alegría de vivir el cierre de una gira que, siendo la primera de Violeta, ha dejado huella en todos y cada uno de los asistentes. El Teatro Circo Price de Madrid, con todas las localidades ocupadas, fue el escenario escogido para poner punto y final al Violeta Tour, cerrando así un círculo que se había abierto meses atrás en el mismo sitio.
Violeta culminó ayer la historia de su primer álbum cuyo concierto va mucho más allá del directo convencional. Ambicioso, como ella, se trató de un espectáculo que grita arte en todas sus formas. Pese a ser una gira de una artista emergente, se intuyen las ganas de apuntar alto. Por última vez, las luces del Price se encendieron para ella, en un concierto que, como su disco, bebe del teatro, de la ópera y de los silencios.















Un concierto lleno de emoción y con homenaje a Granada
Como en el resto de fechas del tour, el concierto se estructuró en tres actos. Una introducción narrada por la propia Violeta situó a las 2.000 personas que llenaban cada butaca del teatro dentro del universo del proyecto. Acompañada de sus cuatro bailarines, la artista abrió la noche con CORAZÓN MANDE, también tema inaugural del disco -sin contar Overture. La euforia del público era tal que apenas se oía la voz de la cantante, completamente superada por los gritos y la emoción.
Tras la primera canción, el público ya coreaba su nombre, anticipando una noche cargada de momentos especiales. «Me siento muy afortunada de poder vivir esto con vosotros», dijo Violeta en sus primeras palabras, visiblemente emocionada. DeliriO, una de las canciones más queridas por sus fans, volvió a tener un protagonismo destacado, confirmándose como uno de los pilares del directo.
La noche dejó también espacio para la sorpresa y la intimidad. “Me hacía ilusión traer un trocito de mi tierra, de Granada”, explicó antes de interpretar Aunque es de noche, de Enrique Morente, acompañada únicamente por una guitarra. Un momento delicado, casi suspendido en el tiempo, que funcionó como regalo tanto para el público como para la propia artista.
Cristina de OT 2025 como invitada sorpresa
Uno de los puntos álgidos del concierto llegó con ME PELEA, cuando Violeta invitó a subir al escenario a Cristina, ganadora de Operación Triunfo 2025 y declarada fan de la cantante. La granadina quiso compartir el foco de su noche con ella, ofreciendo una actuación que emocionó tanto al público como a las protagonistas. Además, la cantante interpretó a Dime que no, una canción inédita que sus fans ya reclaman con ganas.
Con Cruel final el teatro se iluminó con las linternas de los asistentes y aunque habitualmente esta canción marcaba el cierre del concierto, ayer no fue así. Violeta apareció de nuevo entre el público, rodeada de una música casi celestial y una iluminación que la hacía parecer una figura divina. Entre las butacas, empezaron a sonar las primeras notas de Contigo, una canción que volvió a iluminar el Teatro Price. Y fue OJALÁ la que selló la noche.
Entre los asistentes estaba su familia, visiblemente emocionada, pero también varios compañeros de su edición de Operación Triunfo, que no quisieron perderse una noche tan especial. Tampoco faltaron algunos concursantes de OT 2025, que pudieron ver de primera mano el ejemplo de una artista que, como ellos, hace dos años salió del programa y hoy ha logrado llenar salas por toda España. Violeta se tomó su tiempo para descubrir qué quería hacer y cómo quería hacerlo, y este camino pausado ha dado sus frutos: poco más de dos años después de su expulsión del programa, ocupaba el escenario de un teatro a rebosar.
Regalo de cumpleaños para Violeta
El concierto también regaló uno de los momentos más tiernos de la noche cuando, solo dos días después del cumpleaños de la artista, su equipo apareció en el escenario con un pastel. Violeta cerró los ojos y se tomó unos segundos de silencio para pedir un deseo, probablemente relacionado con la música y con poder continuar dedicándose a lo que más ama.
Que Madrid haya sido tanto el sitio donde arrancó como donde se ha despedido la gira no es casual. El concierto de ayer en el Teatro Price demuestra que la cantante, a pesar de estar emergiendo dentro de una industria a menudo feroz, tiene algo que no se enseña: ganas, sensibilidad y una visión clara. Apostar por un espectáculo atrevido es un acto de valentía, y quizás también la razón de su éxito. Con emoción, Violeta se despidió de este tour, pero con la certeza de que volverá con más música y nuevos escenarios.



