El arranque histórico de Alejandro Astola

El arranque histórico de Alejandro Astola

24 de enero de 2026 Desactivado Por Marta de la Torre Rodríguez

Hay comienzos que marcan una carrera y otros que directamente hacen historia. Alejandro Astola ha inaugurado su primera gira en solitario, Mi Guitarra y Yo, de una forma arriesgada y reveladora: siete días consecutivos de conciertos, siete salas distintas y siete sold out en Sevilla, su ciudad natal. Un gesto que no solo habla de ambición artística, sino también de una confianza absoluta en su público y en el poder de sus canciones.

El vértigo de empezar solo

El pasado lunes 19 de enero no fue una fecha más en el calendario. Fue el punto de partida de una nueva etapa en la trayectoria de Astola, un artista que decide quitarse de todo lo accesorio para quedarse con lo esencial: voz, guitarra y letras. Desde el anuncio de la gira, la respuesta fue inmediata y contundente. Las entradas comenzaron a volar desde el primer día hasta colgar el cartel de sold out en tiempo récord.

La propuesta no podía ser más clara: siete conciertos seguidos en siete salas diferentes de Sevilla, cada una con su identidad, su acústica y su público. Esta primera semana de gira se convierte en una experiencia irrepetible tanto para el artista como para los asistentes.

Lejos de repetir un mismo show, cada noche se plantea como un encuentro único en el que Astola se permite jugar con el repertorio y el ambiente. El artista se presenta apostando por la honestidad emocional y por una conexión directa con el público. Las canciones respiran de otra forma en este formato, ganan peso las historias, los silencios y las miradas compartidas.

Una gira que apunta lejos

Tras este inicio en su ciudad natal, la gira continuará su recorrido por numerosas ciudades de España y Latinoamérica, donde el impacto ya empieza a sentirse con fuerza. A meses vista de muchos conciertos, varias fechas ya están completamente agotadas, señal de que este proyecto en solitario ha conectado de lleno con el público.

Siete días, siete conciertos y siete salas bastan para confirmar que esta gira no es una más: es el inicio de un capítulo decisivo en la carrera de Alejandro Astola, uno que promete seguir creciendo concierto a concierto, ciudad a ciudad, canción a canción.