Malú convierte Escenario Dial en un viaje íntimo hacia su nueva etapa con ‘Quince’

Malú convierte Escenario Dial en un viaje íntimo hacia su nueva etapa con ‘Quince’

21 de mayo de 2026 Desactivado Por Noe Amoretti

La cantante presentó en directo algunos temas de su nuevo trabajo en una noche cercana y emocional junto al pianista Rubén García

Hay conciertos que funcionan como presentación y otros que terminan siendo una declaración de intenciones. El último Escenario Dial tuvo mucho de lo segundo. Malú se reencontró con su público este miércoles en la sala Galileo Galilei de Madrid para compartir, en un formato reducido y cercano, las primeras canciones de Quince, el álbum que publicó el pasado 15 de mayo y que marca uno de los momentos más personales de su trayectoria.

Ante cerca de 400 asistentes y acompañada únicamente por Rubén García al piano, la artista construyó una velada atravesada por la conversación, la música y una sensación constante de honestidad. Jaime Moreno y Saray Esteso, voces de Atrévete en Cadena Dial, guiaron un encuentro en el que también hubo espacio para anécdotas, reflexiones y complicidad con el público.

La noche comenzó con Por si alguna vez, una elección que dejó entrever desde el inicio el tono emocional del nuevo proyecto. Malú no tardó en poner palabras a lo que significa este disco para ella: un trabajo nacido desde un lugar distinto, sin expectativas externas ni necesidad de responder a nada más que a su propio impulso creativo.

Durante la charla, la artista profundizó en el proceso que ha acompañado la creación de Quince, explicando que este álbum ha supuesto una liberación personal y artística. Según contó, el objetivo era desprenderse de ciertas exigencias y mostrar una versión más auténtica de sí misma. Esa misma idea también se trasladó a la portada del disco, creada a partir de un molde de yeso de su cuerpo, como símbolo del contraste entre la figura pública y la mujer que existe fuera del escenario.

Después llegó Salvar al rey, momento que dio pie a una reflexión sobre su presente. Malú reconoció sentirse en una etapa distinta respecto a cómo ha vivido históricamente los conciertos. Donde antes encontraba presión e inseguridad, ahora dice haber encontrado disfrute y libertad.

Uno de los pasajes más emotivos llegó con Aquí, una canción inspirada en la historia personal de Irina, integrante de su banda. Para la cantante, el tema habla del significado de volver al lugar donde uno siente que pertenece, a las personas y espacios que funcionan como refugio.

Lejos de mantener una distancia convencional con los asistentes, Malú convirtió el concierto en una conversación constante. Preguntó directamente al público por sus impresiones sobre el disco y compartió momentos distendidos junto a los presentadores. Entre juego y juego, Rubén García interpretó fragmentos de canciones emblemáticas como Blanco y negro o Deshazte de mí, que los asistentes trataban de identificar.

Antes de interpretar Dónde te viví, compuesta junto a Vanesa Martín, la artista compartió otra de las ideas que atraviesan este nuevo trabajo: la dificultad de crear desde un lugar de calma. Acostumbrada durante años a otros estados emocionales, reconoció que enfrentarse al proceso desde la tranquilidad fue, en cierto modo, un reto inesperado.
En el tramo final llegaron La maleta y Rota, esta última escrita por Beret. Fue entonces cuando Malú habló abiertamente sobre las heridas, el crecimiento y la posibilidad de reconstruirse. Aseguró sentirse actualmente en un momento especialmente sereno, más conectada con el disfrute cotidiano y menos condicionada por la exigencia constante.

El cierre quedó reservado para Primer amor, probablemente una de las canciones más simbólicas del repertorio de la noche. Con la sala completamente entregada, Malú la presentó como una dedicatoria hacia sí misma y una reivindicación del vínculo más importante: el que uno construye consigo mismo. Una despedida íntima que terminó de convertir el concierto en algo más que una presentación de disco.