Melendi presenta Pop Rock en La Riviera junto a Cadena Dial

Melendi presenta Pop Rock en La Riviera junto a Cadena Dial

8 de mayo de 2026 Desactivado Por Ariadna Rubio

Hay artistas que no necesitan reinventarse para seguir llenando salas; les basta con conectar. Y eso fue exactamente lo que ocurrió en La Riviera durante el último Dial en Concierto, donde Melendi presentó en directo Pop Rock, su nuevo trabajo discográfico, en una noche organizada por Cadena Dial que agotó invitaciones en cuestión de segundos.

La presentación arrancó con No me des la tabarra, marcando el tono cercano y sincero que dominaría toda la actuación. Entre canción y canción, el artista se mostró especialmente reflexivo sobre la relación que mantiene con sus seguidores después de tantos años de trayectoria. “Antes no entendía realmente lo que significaba que la gente dedicara su tiempo a venir a verme”, confesó ante una sala en silencio absoluto.

El universo de Pop Rock

Las nuevas composiciones de Pop Rock fueron tomando protagonismo a lo largo del concierto. Mentiras arriesgadas y Fecha de caducidad demostraron la dirección sonora de este nuevo proyecto: guitarras más presentes, estribillos inmediatos y una producción que abraza sin complejos la esencia más clásica del pop rock español. Temas como Yo a Boston y tú a Tijuana, Se fue con el guitarrista o La única puerta abierta confirmaron que Melendi sigue encontrando nuevas formas de sonar reconocible sin repetirse.

Uno de los momentos más celebrados llegó con El peor de tus exnovios, donde el público convirtió La Riviera en un karaoke multitudinario. La conexión continuó creciendo con Veneno y arena, una de esas canciones diseñadas para quedarse atrapadas en la memoria desde la primera escucha.

Entre nostalgia, vulnerabilidad e himnos

Uno de los momentos más especiales de la noche llegó con Lo que yo obedezco, dedicada a sus padres, donde Melendi dejó ver su lado más íntimo y reflexivo. Esa honestidad volvió a aparecer en Llegando a viejos y en Nunca te dejaré solo, una de las canciones más emocionales de Pop Rock, que el artista presentó como un refugio para quienes atraviesan momentos complicados.

Suena a Melendi de siempre, pero con otra calma. Como si ahora hablara desde un lugar más tranquilo, más vivido. Ya no hay prisa por demostrar nada, solo ganas de contar cosas como las siente. Vuelve a ese universo suyo tan reconocible, donde todo nace de lo cotidiano: el amor que descoloca, los errores que pesan, la familia que sostiene y ese paso del tiempo que lo cambia todo sin pedir permiso.

El final fue exactamente lo que todo el mundo esperaba: una cadena de himnos que hicieron cantar a toda La Riviera. Jardín con enanitos, Cheque al portamor, La promesa y Lágrimas desordenadas sonaron como esas canciones que ya forman parte de la vida de mucha gente y que, por mucho tiempo que pase, siempre vuelven.